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¿ COMÓ SALVARLOS ?

Desde luego para resolver definitivamente el problema, más valdría prevenir para evitar que nuevos niños lleguen a la calle. Pero mientras, es preciso salvar a los que ya están allí. Como en medicina, es ridículo oponer la prevención a la asistencia, la hospitalización a la vacunación.
Muchas experiencias, en La Paz como en Accra, Rio, Bogota, Guatemala City, Budapest como en Manila. En Calcuta como o Moscú, confirman lo que dicen ahora muchos especialistas : se puede salvar a los niños de la calle, a todos los niños de la calle ; sólo es una cuestión de voluntad política.
Para salvar a los niños de la calle, pocos medios son necesarios. Los proyectos más caros no son forzosamente los mejores.

Por qué los niños de la calle ?

Porque es insoportable saber que hay algunos, aún muy jóvenes, que viven y mueren en la calle.

Para nosotros, como para muchos otros ayudar a estos niños para que dejen la calle es una lucha. Empezamos a tener algunos progresos. Por pequeñas acciones, la vida de los niños de la calle se vuelve normal.

* Estrategia son posibles
* ¿ Y las niñas ?


Estrategias son posibles
  • Conocimiento de la calle.

La primera etapa consiste en conocer bien la vida de la calle. Una encuesta sociológica, aún perfecta, nunca corresponde a esta necesidad. Cada vez que se plantea un problema social, los políticos ordenan una encuesta ; cuesta mucho y muy a menudo es inútil.
Entonces, lo esencial es encontrar hombres y mujeres, jóvenes o no, apasionados por el conocimiento de los niños de la calle.

El primer trabajo es buscar niños de la calle que estén verdaderamente sin familia. Al principio, puede ser difícil porque estos niños se esconden y no se dejan acercar fácilmente.Si uno no los traiciona, una vez que la confianza está establecida uno puede avanzar positivamente con ellos.
Pero es necesario que no nos tomen por auxiliares de la policía o de la justicia o por cómplices de la gente que rehuyen.

A pesar de que al principio uno cierra los ojos frente a los hurtos y delitos de los niños de la calle para entrar en su mundo, diciéndoles : "No soy policía, eso no me concierne." Sin embargo es preciso no volverse sus cómplices. Es importante siempre mostrar que uno desaprueba.

Esta acción en la calle debe hacerse en colaboración con las otras organizaciones autómas especializadas en la salud, la niñez, el trabajo de los jóvenes, la droga, la prostitución, si existen.

Un proyecto que no se acompaña del conocimiento del mundo de la calle irá al fracaso. Si uno no conoce a los niños de la calle desde hace tiempo, corre el riesgo de ver su proyecto destruído por los niños mismos.

  • Un lugar de escucha abierto 24h/24h.

Un niño de la calle se parece a un pájaro que quiere averiguar que no está enjaulado. Para conocerlo mejor, se le propone un lugar abierto donde pueda sentirse como en su casa, cerca de dónde vive en el centro de la ciudad.
Para atraerlo, se trata de atender a sus NECEsidaDES INMEDIATAS. Se le propone un lugar donde puede asearse, lavar su ropa, curarse, depositar su dinero en toda seguridad sin temer que los más grandes le roben. Pero sobre todo es un lugar donde puede hablar con un adulto que le aconseja como un amigo.

Primera coacción, primer contrato con el niño, puede estar drogado pero no puede traer droga al centro ; puede robar pero no debe traer objetos robados.
El Centro de Escucha es un lugar privilegiado para intentar, si es posible, hacer regresar el niño a su familia.
El peligro sería atraer a este lugar niños que no son de la calle, de favorecer las fugas, de sacar de su casa a niños de las ciudades perdidas. Por esta razón el centro debe ser muy sencillo : no cama sino una estera. Para evitar los efectos perversos hay que tener cuidado de no dar alimentos ni regalos. El niño que se fuga de su casa se desanima rápidamente.

En compensación lo que más teme el niño de la calle es la noche. Para atender a esta necesidad de seguridad, el "centro de escucha" es también un "dormitorio de emergencia de noche". El niño se confía tarde en la noche, es cuando se puede saber si vive verdaderamente en la calle sin familia. Lo que se aprende en estos momentos vale más que todas las encuestas.

  • El centro de observación.

A los niños muy jóvenes, a los que vuelven regularmente al centro de escucha y que ya no pueden soportar la calle, se les propondrá entrar en un centro de observación donde podrán dormir y recibir un mínimo de comida durante unos meses, el tiempo de preparar su regreso a casa o si es verdaderamente imposible, de proponer su entrada a un pequeño centro de tipo familiar.

  • El centro de tipo familiar.

Si le hace falta al niño o si lo solicita, si está seguro que no puede volver a su familia, se le propone al niño de la calle reunirse con sus amigos en un pequeño centro de tipo familiar.
Fueron los niños los que inventaron estos centros, tienen que seguir siendo responsables de ellos. Organizan la vida de su centro.

Fueron ellos los que determinaron las tres reglas fundamentales de los centros :
- No robar.
- No drogarse.
- No mentir.

Para guardar este aspecto de tipo familiar que hace tanta falta al niño sin familia, es preciso evitar sobrepasar la cifra de doce niños.
El adulto que vive con ellos no es el padre sino un hermano mayor, un amigo. Para estar seguro de no mandar, reúne imperativamente a los niños una vez por semana.
La presencia de una cocinera es muy importante, no tanto para hacer la comida, lo que podrían hacer ellos mismos, pero porque representa una presencia femenina para niños que han sufrido de la falta de una madre.

En los centros como en toda familia, se aloja, alimenta y viste al niño. Pero uno tiene cuidado de no crear necesidades ; las comodidades tienen que ser mínimas, las mismas que las que el niño conocerá más tarde de adulto.
Cuando lo pide, se alfabetiza al niño y recibe una formación profesional. El aspecto escolar es fundamental.

Nunca se olvida que el niño está aquí por su propia voluntad ; entonces, si lo desea puede irse, no se intentará detenerlo (ver la Carta de Rufisque).

Si es necesario castigar, son de nuevo los niños mismos que se organizan. Algunos centros han aún formado un tribunal cuyos presidente y abogado son los niños y el procurador es el educador.
No hay que marginalizar al niño, al contrario hay que incluirlo en el mundo de los otros niños.

Si uno conoce a su familia y que ésta no representa un peligro moral, uno hace lo máximo para que el niño vuelva allá una vez por semana, para preparar progresivamente su regreso definitivo. Uno le da un poco de dinero de bolsillo para que no vuelva a robar.
Una ESCUELA DE APOYO permite hacer el ciclo primario en dos o tres años.

  • Las habitaciones de jóvenes trabajadores.

Afortunadamente, a los dieciseis años, los niños piden más independencia ; por grupos de dos o tres, alquilan entonces una habitación en la ciudad.

Establecemos con ellos un contrato sencillo, adaptado según los casos. Si el niño se ha puesto de aprendiz o si está en el colegio, le dámos una pequeña beca para vivir, pagamos la mitad de su alquiler a condición de que sea regular en su trabajo. Sino, dejamos de ayudarlo, y a veces es difícil para él como para nosotros. Tendrá que encargarse de sí mismo, arreglárselas solo.

  • Los que ayudamos previamente.

Al cabo de dos o tres años, dejamos poco a poco de darles dinero y de ayudarlos materialmente. Puede parecer extraño pero es el momento en que ese niño de la calle viene más fácilmente para encontrarnos y confiarse. Nos revela entonces muchos misterios de su pasado, a menudo los más graves. Nuestras relaciones se vuelven gratuitas. Ese niño de la calle entiende entonces que nunca dejaremos de ofrecerle nuestra amistad.

Generalmente, no hay ningún problema para encontrar trabajo, hay muchos patrones que buscan empleados. Tienen la reputación de ser inteligentes ( la calle hizo una selección) bien formados y honesto.

Actualmente son carpinteros, choferes, soldadores, pescadores, mecánicos, gasolineros, tapiceros, demostradores en informática... otros tuvieron el ánimo de regresar a la tierra...


¿ Y las niñas ?

10% de los niños de la calle son niñas, excepto en Bangkok donde son 70% por las razones que se conocen. En muchos países su número tiende a aumentar. A menudo, antes de la pubertad, se visten de niño, para estar tranquilas. Aún muy chicas son casi siempre víctimas de la prostitución.
En casi todo el mundo, los programas para las niñas fracasan.

Cuál es la razón ?

Explicarlo todo con la prostitución no es suficiente dado que la mayoría de los niños son también víctimas. Las niñas lo confiesan más fácilmente.

Las primeras preguntas podrían ser :
- Por qué son menos numerosas las niñas que se marchan por la calle ?
- Quizás sean más útiles en su familia ?
- Quizás su madre les impide irse ?

Si se rompe el contacto con la familia se vuelve entonces definitivo. Hay que comprender el porqué.
Conocemos niñas que viven en la calle, a veces las curamos. Cuando se les pide por qué no quieren vivir en "centros de tipo familiar", a menudo explican que nunca encontrarán un esposo si se sabe que han vivido en la calle. Por más extraño que sea, su porvenir sería definitivamente comprometido si nos ocupáramos de ellas.
Un punto en comun en casi todos los países : se admite que un niño no se haya portado bien, una niña no. Por esta razón el gobierno no quiere reconocer el problema y nos impide ocuparnos de ellas.

Como lo han hecho los niños, las niñas de la calle encontarán por sí mismas una solución a sus problemas ; en ese momento tendremos que estar presentes para ayudarlas.

Actualizada el 9 de noviembre 2008